Generar espacios seguros para las sociedades en movimiento que convergen en el mundo, implica un análisis dinámico que se construye, se evalúa, se cuantifica, se modifica, y es una elección de los diversos expertos involucrados en la gestión del riesgo.
Cuando se habla sobre los conceptos de peligro y riesgo, existe polémica y posicionamiento de especialistas, académicos y diversos involucrados en esta materia, con particulares puntos de vista, por ello, es interesante conocer dicha posición y percepción sobre estos conceptos, así como la defensa de las diversas definiciones.
Para asignarle una terminología, a nivel mundial, participan sociólogos, desarrolladores, ingenieros, seguristas, riesgólogos, asociaciones, organizamos nacionales e internacionales, instituciones académicas, etc., es necesario puntualizar que la terminología se expresa en función del alcance y el objetivo en cuestión, es decir, el especialista de seguridad y salud en el trabajo lo hará en función de los peligros y riesgos en materia laboral; el especialista ambiental, en función de los factores de impactos ambientales; especialistas en gestión de riesgos de desastres, en función de los agentes perturbadores (en México, fenómenos descritos en la Ley General de Protección Civil o, amenazas –en la nueva Ley GIRyPC en proceso–); por lo expuesto, se entiende que existen diferentes enfoques que seguramente nos arrojarían variantes en el planteamiento de los conceptos. Ahora bien, el peligro tiene varios conceptos para su análisis:
Hablar de peligro
La Organización Internacional del Trabajo (OIT) y especialistas en seguridad y salud en el trabajo lo definen como “la característica inherente química o física con una energía potencial de dañar al personal, la propiedad o al ambiente”.
El estándar ISO – 45001 (Sistemas de gestión de la seguridad y salud en el trabajo) con un enfoque de seguridad y salud en el trabajo, lo define como “fuente con un potencial para causar lesiones y deterioro de la salud”.
En uno de los estándares de la comunidad económica europea, define amenaza/peligro como una causa potencial de un incidente no-deseado, el cual, puede resultar en daño a un sistema u organización. (ISO/IEC 13335-1:2004 Guía ISO/IEC 73), gestión del riesgo; vocabulario. Directrices para la utilización en las normas.
En el Marco de Acción de Hyogo (enfoque GIRD) define amenaza/peligro como el evento físico potencialmente perjudicial; fenómeno o actividad humana que puede causar pérdida de vidas o lesiones, daños materiales, grave perturbación de la vida social y económica o degradación ambiental. Para este último enfoque, las amenazas/peligros incluyen condiciones latentes que pueden materializarse en el futuro y pueden tener diferentes orígenes como el natural (geológico, hidrometeorológico y biológico) o antrópico (degradación ambiental y amenazas tecnológicas); lo anterior de acuerdo a los términos principales relativos a la reducción del riesgo de desastres (Estrategia Internacional para la Reducción de Riesgos de Desastre - EIRD).
Por su parte, la Ley General de Protección Civil, en la fracción XXXVII del artículo 2, se define el peligro como “la probabilidad de ocurrencia de un agente perturbador potencialmente dañino de cierta intensidad, durante un cierto periodo y en un sitio determinado”.
Mencionar al riesgo
En cuanto al concepto de riesgo, colaboradores para la OIT, con el enfoque laboral, definen este concepto como “la expresión cuantitativa o cualitativa de una posible pérdida que considera tanto la probabilidad de que un peligro resulte en un evento adverso como las consecuencias de ese evento”.
Con el mismo enfoque laboral, el estándar ISO 45001 (Sistemas de gestión de la seguridad y salud en el trabajo) define el riesgo para la seguridad y salud en el trabajo como “la combinación de la probabilidad de que ocurran eventos o exposiciones peligrosas relacionadas con el trabajo y la severidad de la lesión y deterioro de la salud que puede causar los eventos o exposiciones”.
El estándar ISO 31000 define el riesgo como el efecto de la incertidumbre sobre los objetivos. De la comunidad económica europea, riesgo es la combinación de la probabilidad de un evento y su ocurrencia (ISO/IEC Guía 73:2002).
La estrategia internacional para la reducción de riesgo de desastres, lo define como la probabilidad de consecuencias perjudiciales o pérdidas esperadas (muertes, lesiones, propiedad, medios de subsidencia, interrupción de actividad económica o deterioro ambiente) resultado de interacciones entre amenazas naturales o antropogénicas y condiciones de vulnerabilidad (términos principales relativos a la reducción del riesgo de desastres; Estrategia Internacional para la Reducción de Riesgos de Desastre - EIRD).
Por lo general, el riesgo se expresa como la ecuación Riesgo = Amenazas X Vulnerabilidad. Algunas disciplinas también incluyen el concepto de exposición para referirse principalmente a los aspectos físicos de la vulnerabilidad. Más allá de expresar una posibilidad de daño físico, es crucial reconocer que los riesgos pueden ser inherentes, aparecen o existen dentro de sistemas sociales.
Igualmente es importante considerar los contextos sociales en los que ocurren los riesgos, por consiguiente, la población no necesariamente comparte las mismas percepciones sobre el riesgo y sus causas subyacentes.
La Ley General de Protección Civil en la fracción XLIX del artículo 2, define riesgo como los daños o pérdidas probables sobre un agente afectable, resultado de la interacción entre su vulnerabilidad y la presencia de un agente perturbador.
Diversas referencias bibliográficas desde las disciplinas existentes, para cada enfoque, pueden ser utilizadas; si analizamos de manera genérica, encontraremos similitudes, como que el “peligro” es una condición, se identifica y es una realidad, por otro lado, el “riesgo” se evalúa, se construye, se puede modificar y se convierte, para los tomadores de decisiones, en una elección.
Entonces, la disciplina, el enfoque, el alcance, el objetivo, etc., integrarán la terminología que, para cada caso, sea la más conveniente. En este sentido, el enfoque y la existencia de la posibilidad de ocurrencia de un daño, después de ser evaluado, debe llevarnos a establecer un plan de control o reducción de las pérdidas esperadas.
Tratándose de la terminología a utilizar, será necesario definir el alcance del riesgo, para el cual requerimos cada uno de los conceptos, y en función de esto, proceder en consecuencia a utilizarlo.
Análisis de riesgos
El hombre y su “seguridad” deben constituir la preocupación fundamental de toda aventura tecnológica. Albert Einstein decía, “No olvidéis nunca esto, cuando estéis metidos de lleno en vuestros planos y en vuestras ecuaciones”.
Por lo expuesto anteriormente en los diversos conceptos y partiendo de uno de ellos, el “riesgo” es la expresión cuantitativa o cualitativa de una posible pérdida que considera tanto la probabilidad de que un peligro resulte en un evento adverso como las consecuencias de ese evento; dicha expresión puede ser bajo, medio o alto, otra expresión puede usar números como por ejemplo 1, 2 y 3, o 1, 2, 3, 4, y 5, también puede ser el uso de letras como A, B, C, y D, o el uso de colores como rojo, naranja, amarillo, verde, etc.
Pero ¿qué implica o de qué manera llegamos a esta expresión? Para ello es necesario considerar los factores del riesgo específico, las condiciones, características, supuestos, realidades posibles, las circunstancias y más variables presentes, en las que se puede materializar el peligro o amenaza. Una vez que contamos con toda la información relacionada con respecto al peligro en cuestión, podemos, mediante el uso de una metodología, con criterios determinados previamente, integrar lo que se conoce como análisis de riesgos (técnicamente análisis de peligros o amenazas); este análisis da como resultado el riesgo (jerarquización del riesgo).
Como ya se comentó, el riesgo se evalúa, se puede expresar de manera cuantitativa o cualitativa, se construye, se modifica, pero también, se convierte en una elección de quién o quienes se relacionan, de cualquier manera, con el peligro, incluyendo quién define políticas públicas, responsables de gestionar riesgos, entre otros.
Un análisis de riesgos puede definirse como un método sistemático (cualitativo o cuantitativo) que permite explorar de manera exhaustiva, calificar, y evaluar los peligros o amenazas que dan origen a los posibles accidentes. El análisis debería responder la razón de las fallas, qué puede funcionar mal, sus efectos y la frecuencia con la que puede presentarse el impacto de la materialización del peligro.
La cuantificación o jerarquización del riesgo, permite hablar de la tolerabilidad del riesgo; en la que debemos tener muy claro, al menos tres regiones (The Health and Safety Executive – HSE, UK), una región aceptable, una región tolerable y una inaceptable, estas regiones definidas a partir de la aplicación de las metodologías de análisis de riesgos.
En general, para un análisis de riesgos se deberá tener etapas de:
- Preparación.- En esta etapa se requiere de la conformación de un equipo multidisciplinario para aplicar integralmente diversas metodologías de análisis de riesgos, es preferible que en el equipo conozcan los procesos o factores de riesgo existentes, definir las personas involucradas un líder del proceso de análisis de riesgos, establecer un programa de actividades con dichos involucrados, definir exactamente el objetivo y el alcance, recopilar información.
- Desarrollo de la metodología.- Aquí se realiza el levantamiento en campo, recopilación bibliográfica relacionada con el peligro o amenaza en cuestión, se analiza la información, se selecciona la metodología apropiada al riesgo que permita alcanzar los objetivos planteados, se aplica la metodología para integrar el estudio completo, esto permite, entonces evaluar los riesgos y establecer controles para su tratamiento.
- Documentación completa.- Se utiliza como evidencia elaborada profesional, y técnicamente, para poder presentar a las partes interesadas los resultados finales y las recomendaciones o controles propuestos para la reducción de los riesgos.
En conclusión, el riesgo es dinámico, se construye, se evalúa, se cuantifica, se modifica, es una elección; en el proceso para la gestión de los riesgos, identificamos los peligros, evaluamos los riesgos y establecemos los controles que permitan el tratamiento de estos. Los análisis de riesgos deben promover acciones en la disminución del riesgo o disminución de la probabilidad de que se materialice un peligro, en su caso, la mitigación de los posibles impactos.